El ayuno intermitente es un remedio natural que se ha usado a lo largo de toda la historia. Se trata de una abstinencia de alimentos o bebidas (a excepción de agua, té o café), que va desde las 12 horas y puede llegar a durar días o incluso, en casos muy extremos, semanas.  

El cuerpo humano es muy funcional, pero requiere energía en todo momento, incluso cuando dormimos. La glucosa y la grasa son las fuentes principales para obtenerlo y la manera más rápida es mediante el alimento. Pero, ¿qué pasa cuando se ayuna? El cuerpo, que es muy sabiorecurre a otra fuente: la grasa acumulada en el cuerpo durante los momentos de “exceso”. El proceso lo realiza el hígado, convirtiendo así las grasas en glucosa. Durante este periodo, se produce un aumento de la hormona del crecimiento, que ayuda a mantener tanto la masa muscular como la densidad ósea y aumenta el uso de grasa como fuente de energía. Es un proceso totalmente natural y no es perjudicial. 

 A LO LARGO DE LA HISTORIA 

Es un tipo de dieta que ahora está muy en auge, pero se lleva practicando desde hace miles de años, fue el estilo de vida de los recolectores-cazadores en el paleolítico ya que la obtención y conservación del alimento era todo un reto que afrontar a diario. El ayuno ha estado presente en la historia de muchas culturas religiosas como en el cristianismo (cuando se ayuna durante la Cuaresma), el islam (todos los musulmanes tienen que ayunar durante el día en el mes de Ramadán, incluso Mahoma era partidario de ayunar los lunes y los jueves), el judaísmo (durante el Yom Kippur), el hinduismo (durante el Punima o el Ekidasi) o en el budismo (ya que normalmente solo comen a lo largo de la mañana para “alcanzar el Nirvana”).   

En ocasiones fue recomendado por autores griegos como Hipócrates (el padre de la medicina moderna) con su frase “comer cuando se está enfermo, es alimentar la enfermedad”, Plutarco dijo que “ayuno, el mejor remedio” y algunos otros autores clásicos que consideraban el ayuno como la mejor medicina natural.  

Se ha usado como herramienta en huelgas con el fin de conseguir o revindicar algo, normalmente político – como Mahatma Gandhi que realizó 17 huelgas de hambre a favor de la liberación pacifica de la India (el más largo fue de 21 días). 

VENTAJAS  

Es una técnica muy fácil de comprender y de aplicar, y además ayuda a ahorrar tiempo en el día a día, ya que no habrá que esforzarse en pensar qué comer, en cocinar ni en limpiar. Tampoco tiene alimentos prohibidos con los que estresarse. Su versatilidad hace que su uso sea posible para todo el público y con cualquier tipo de dieta, ya sea mediterránea, vegetariana/vegana o cualquier otra. 

TIPS 

Mantener una correcta hidratación durante este tiempo es vital y tal y como se ha comentado al principio, el café o el té/infusión no romperían el ayuno (ya que no aportan calorías). Por supuesto, el agua también está permitida e incluso se podrían añadir gotas de zumo de limón, por su bajo índice glucémico y su escaso aporte energético, para darle sabor. Estas bebidas, además, ayudan a reducir el apetito, gracias a los antioxidantes del café y del té, y estimulan el metabolismo y la perdida de materia grasa. 

Cuidado con las cantidades que ingerimos tras la abstinencia, un consumo excesivo y comer de forma compulsiva podría provocar molestias intestinales 

Durante los primeros días es normal que haya sensación de hambre, pero tras un corto periodo el cuerpo se adapta. En caso de sufrir mareos u otros síntomas, es mejor que se deje de ayunar. 

 INVESTIGACIONES 

Está técnica está popularmente relacionada con la disminución de la ingesta calórica y mejoría de la salud en múltiples aspectos como en la mejoría en el índice glucémico. U.S. National Institutes of Health publicó una investigación sobre los efectos del ayuno intermitente en la salud, en el cual concluyó que los pacientes que siguieron esta dieta tuvieron mejorías en la glucosa en sangre y una reducción en el peso corporal. 

Otro estudio realizado en 2020 por expertos como Tiffany A. Dong (Cardióloga de Cleveland) o Laura C. Arneson (internista de Chicago) concluyeron que “esta dieta podría reducir el peligro cardiovascular con mayor control del peso, hipertensión, dislipemias y diabetes. El ayuno intermitente puede ejercer sus efectos a través de diversos caminos, incluyendo la disminución del estrés oxidativo, mejora del ritmo cardiaco y la cetogénesis” 

CONCLUSIÓN 

En resumen, se puede concluir que esta técnica puede ser muy práctica y puede tener grandes beneficios además de ayudar en la prevención de otras enfermedades.